sábado, 16 de marzo de 2019

Tomando conciencia de mis competencias digitales

En los ámbitos educativos se habla permanentemente de competencias; y si bien había reflexionado sobre este concepto en términos de las competencias que deben adquirir mis alumnos; rara vez me había puesto a pensar en mis propias competencias, y menos en mis competencias digitales. 
La actividad 2 me pareció muy enriquecedora, desde las reflexiones sobre las diferencias entre los estudiantes de hoy y nosotros como estudiantes, la forma de aprender que ellos tienen, los cambios en el rol de los docentes, las competencias personales, interpersonales y digitales; y por último, la herramienta “mapa mental”.
Para llevar adelante las consignas propuestas comencé revisando el material disponible en la plataforma. Me detuve bastante analizando el documento del INTEF “Marco Común de Competencia Digital Docente”. La primer idea que tuve al leerlo, es que para lograr un adecuado desarrollo de las competencias digitales docentes, es necesario que exista un reconocimiento público de la necesidad de capacitar a los docentes para que ellos puedan mediar los conocimientos incorporando las tecnologías, y así “hablar en el mismo idioma que nuestros estudiantes” (por decirlo de algún modo). En este sentido creo que en nuestro país y nuestras instituciones educativas aún falta un largo camino por recorrer, empezando por dimensionar la importancia que las competencias digitales tienen, para luego centrarse capacitar a los docentes y en dotar a las instituciones de los recursos que son necesarios para llevar adelante esta tarea.
Una vez que leí y estudié el documento del INTEF, volví sobre las competencias digitales para diagnosticar mis fortalezas y debilidades. En este sentido descubrí que conozco y sé hacer más de lo que creía (en especial en lo referido a las competencias de información y comunicación y colaboración). Y también pude detectar aquellas áreas en las cuales necesito adquirir conocimientos y habilidades, las que en especial se relaciona con la creación de contenido digital. Al realizar este autodiagnóstico recordé las palabras de Genis Roca cuando decía que las personas de mi generación (la de los 70´s) no llevamos con naturalidad el hecho de que cualquiera puede producir y compartir contenido, sino que preferimos que lo haga un profesional.
Adicionalmente aprendí nuevos conceptos como “Netiqueta”, “voz por IP”, “copylefts”, “creative commons”.
Una vez que terminé de estudiar el documento, estudié el material sobre modelos mentales y la herramienta propuesta. Finalmente me puse manos a la obra, y construí el mapa mental que les dejo en el link. 

La actividad me pareció entretenida, y cuando terminé de hacerlo realmente recordaba todos los conceptos.
Estas actividades me están haciendo replantear mis propias prácticas docentes, y me he puesto a imaginar de qué manera puedo incorporarlas en mis clases. Como dije antes esto es un desafío para mí, que aprendí a ser docente copiando a mis propios docentes. Reconocer que nuestros alumnos son diferentes a lo que nosotros fuimos y darnos cuenta que el rol de docente ha cambiado, dejando de ser instructores para ser mediadores o facilitadores del aprendizaje; es el primer paso para poder abrir la mente y reconocer las infinitas posibilidades que nos brindan las TIC.

Por último, y como no sólo me dedico a la docencia ( y pienso que muchos de los pasajeros de este barco tampoco), me puse a pensar que estas competencias digitales son necesarias en el desempeño de cualquier profesional. En este sentido, me gusto la siguiente imagen:


Tomado de 
https://www.julianmarquina.es/las-8-competencias-digitales-que-todo-profesional-debe-tener/






miércoles, 13 de marzo de 2019

Reinventando el rol docente


La tecnología avanza a pasos agigantados y se introduce en todos los ámbitos de nuestras vidas, y por supuesto los ámbitos académicos no son ajenos. Sin embargo, las personas utilizamos las tecnologías de diferentes maneras y con distinta intensidad. Con esto quiero decir que, al menos en mi experiencia; los alumnos son mucho más hábiles en el uso de las mismas que los profesores. Y en este sentido los profesores tenemos mucho por aprender de ellos.
Pero a la vez, creo que el rol docente es insustituible. Esto significa que ante la incursión de las tecnologías en las aulas, los docentes debemos dejar de lado prácticas que hace un tiempo eran efectivas pero que ya no lo son; y modificar nuestras formas de ejercer la docencia. 
Es necesario reinventarnos, amigarnos con la tecnología; y de este modo continuar acompañando a nuestros estudiantes en su proceso de aprendizaje y formación. Este es un cambio de paradigma, que implica para los docentes “desaprender” la forma en la que enseñábamos y aprender una nueva.
Las metodologías utilizadas en la mayoría de las aulas han sido pasivas, donde el profesor imparte clases de manera magistral, a alumnos que “reciben” la información y conocimientos del profesor; y deben asimilarlas tal como las reciben.
La irrupción de las tecnologías en nuestras vidas ha hecho que nuestros alumnos sean diferentes a los de antaño: ellos quieren más inmediatez, se aburren, tienen acceso a información que antes era patrimonio de los libros y los docentes, se distraen, hacen “zapping” en clases.
Ante esta realidad el paradigma del profesor que “dicta” clases magistrales y es el dueño de los conocimientos debe ser abandonado por uno en el cual el alumno no sólo reciba información; sino que también “aprenda a hacer” y “aprenda a ser”. Y es en este sentido que la incorporación de tecnologías tiene mucho para aportar, ayudando a que los alumnos puedan apropiarse de los conocimientos, pero también puedan llevar adelante un aprendizaje colaborativo, puedan aprender a aplicar conocimientos a la resolución de problemas, puedan desarrollar criterios, puedan ejercer destrezas sociales; y puedan finalmente obtener conocimientos que realmente los preparen para la vida.
Este nuevo paradigma representa una relación más igualitaria entre docentes y alumnos: los docentes ya no estamos parados en una tarima frente a los alumnos; los docentes estamos con los alumnos, entre ellos, construyendo relaciones, descubriendo, aprendiendo también. 
Creo que este es el desafío.



Les dejo un enlace de un material que me pareció interesante como disparador para tener ideas de diferentes maneras de introducir las TIC a las clases.

30 modos de introducir la tecnología en el aula